viernes, 27 de junio de 2008

Esco (Zaragoza)

Volviendo de Jaca el viernes 27 de junio Ester, Ruth y yo, decidimos parar en el pueblo abandonado junto al que pasamos siempre. Dejamos el coche en un camino que arranca a un lado de la carretera y empezamos a subir andando al pueblo.

Este pueblo, Esco (suele aparecer escrito como Escó, pero al parecer la pronunciación tradicional del nombre era llana...) fue abandonado en los años 60 a consecuencia de la construcción del embalse de Yesa. Está a 565 m. sobre el nivel del mar y en la actualidad, al parecer, aún viven en él 4 personas, que se dedican al pastoreo. Cuando nosotros subimos no lo sabíamos, por eso nos llevamos un buen susto al oír una radio que sonaba en alguna de las casas aparentemente desiertas...

Esta es la imagen del pueblo desde el camino de subida al mismo. Como se puede ver a la derecha, aún llega el tendido eléctrico hasta arriba (aunque no sé si funcionará) y por otro lado se veían los cables de teléfono.


Esta es la calle principal por la que empezamos a subir, rodeados de casas abandonadas y un silencio sepulcral solamente quebrado por el roto graznido de las chovas.

Al llegar arriba pudimos ver que el pueblo continúa más atrás de lo que se ve desde la carretera, y que aquí las casas están en mejor estado e incluso hay una furgonetilla en una de ellas. En ese momento no nos hizo mucha gracia pensar que podía haber alguien entre las ruinas, así que cada vez la inquietud se va haciendo mayor.


Ester decide que nos va a esperar en el coche pues esto le da mucho miedo, así que seguimos solos Ruth y yo, con la idea de subir hasta la iglesia.

Por aquí vemos un posible punto de subida. Nosotros tiramos por los caminos de la derecha y al final tuvimos que subir un repecho muy empinado por tierra muy suelta agarrándonos a las matas de tomillo. Luego bajamos por el camino que aquí va a la izquierda, que es una antigua calle que baja haciendo zetas sujetas por pretiles de piedra. Mucho más sencillo (si lo hubiéramos sabido...)

Tras vagar entre casas en ruinas (impresiona ver lo que son capaces de hacer 50 años cuando no hay nadie viviendo allí...) llegamos al ábside románico de la iglesia de San Miguel. (se puede encontrar más información sobre la iglesia en esta web: http://www.deesco.org/).


La rodeamos y llegamos a la puerta, labrada en la cara sur del templo y con los restos de un atrio techado.

Al principio dudábamos si entrar o no, porque el sitio impone un cierto respeto e inquietud, no sé muy bien por qué, aunque cuando estás allí lo entiendes. Pensábamos hacer unas fotos y ya, pero según se nos acostumbraban los ojos a la luz ganábamos en confianza, así que nos metimos hasta el fondo de la iglesia.

Aquí se ve el interior desde la puerta hacia la cabecera.

Esto es lo que hay junto a la puerta: una bóveda hundida que deja ver las maderas del interior de la torre y los restos del coro hundido. La foto está sacada desde el presbiterio.

El ábside con los restos del altar mayor, medio desmoronado.

Hay dos capillas laterales a la cabecera con sendas bóvedas de crucería con restos de policromía.
Supongo que serán más tardías que el ábside.


A la derecha del coro derrumbado (mirando desde la cabecera) hay una puertica por la que se subía al coro (escalera de piedra) y de ahí a la torre (escalera de caracol, también de piedra).

Esta es la escalera de caracol que sube a la torre. Parecía sólida como para asomarse un poco, pero al hacerlo oímos unos ruidos arriba y, aunque posiblemente serían unos pájaros asustados de nuestros pasos, decidimos no investigar, pues bastante tenso estaba ya el ambiente por todo el entorno y por el susto que nos habíamos dado antes de entrar de oír una radio en el supuesto pueblo abandonado.
Así que salimos de la iglesia (ganando en seguida en tranquilidad) y sacamos algunas fotos desde su explanada.

Abajo estaba Ester, esperándonos en el coche, junto al cruce del camino y la carretera de Jaca a Pamplona. El embalse de Yesa está rebosante de agua...

También se ve gran parte del pueblo en ruinas.

Y emprendemos la bajada al coche entre las casas y preguntándonos todo el rato como sería la vida aquí antes de que al abandono hiciera a las casas venirse abajo...






Este mismo rincón antes del abandono (la foto, de los años 50, proviene de la web ya citada: http://www.deesco.org/).



Se pueden ver otras fotos antiguas y mucha información sobre este pueblo y su iglesia en la web: http://www.deesco.org/

Y aunque son fotos posteriores, aquí dejo estas otras dos vistas del pueblo, de camino hacia Pamplona.

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2 comentarios:

Kepa dijo...

Mira que habré pasado veces por ahí, pero nunca con tiempo para parar y ver el pueblo.

Por ceirto, Yesa está tremendo de agua!!!

jefoce dijo...

Pues yo también como Kepacastro he pasado muchas veces por allí, pero nunca he parado. Ya nos hemos preguntado varias veces por ese pueblo. Tienes en mi blog un reportaje de la visita que hicimos en mayo a Ainielle, que nos fascinó. Fue, sin duda, uno de los hitos del año.

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