domingo, 7 de diciembre de 2008

Ascensión al Lakarri (1046 m.)

Fecha:
Cimas:
Punto de Partida:
Tipo de ruta:
Desnivel aproximado acumulado:
Tiempo aproximado sin paradas:
Otras observaciones:





El domingo 7 de diciembre, a pesar del mal tiempo y en vista de que no había previsión de mejoría, nos fuimos a hacer una (como dicen aquí) mañanera, es decir, una excursión corta de una mañana.
Estábamos indecisos entre Montejurra y el Lakarri, pero como al final el tiempo parecía peor hacia el suroeste nos fuimos al Lakarri.
Ésta es la cumbre principal de una sierra de pequeñas alturas que lleva su nombre y que se sitúa al nordeste de Pamplona, constituyendo el final de un cordal que parte del Adi hacia el sur. Este cordal hace de divisoria entre las cuencas de los ríos Arga, que baña el valle de Esteribar, y Erro, que baña el valle de Erroibar, cuyas tierras más bajas se conocen con el nombre de valle de Arriasgoiti.
El monte Lakarri (cima rocosa) recibe diferente nombre en los pueblos que lo rodean. En Elía lo llaman simplemente El Mendi (Elimendi) 'El Monte'. En Beltzunegi, donde la iglesia está dedicada a San Cristóbal, en cambio, se le dice Kostaro (vasco Kostobaro 'Cristóbal'). Finalmente en Zaldaiz dicen Peña de Kostobal (vasco Kostobaro). Además siguiendo la loma hacia el este llegamos a la Peña de la Moza, llamada así porque cuentan que un habitante de Huarte enterró allí a una muchacha que había asesinado.
Extracto sacado del glosario Etimológico de montes de Navarra de Mikel Belasko (edit. Pamiela.)

Hicimos la ruta más frecuente para subir a la cumbre, que es la que parte del pueblito de Elía, cerca de Egüés, a 20 minutos de Barañain en coche, con muy pocos habitantes pero en un estado estupendo.


Ver mapa más grande

Aquí dejo algunas fotos del pueblo.




Aparcamos en una plazuela, cerca de un panel explicativo con las distintas rutas de la zona.


Nuestro camino sigue la prolongación lógica de la carretera (que acaba en el pueblo), cruzando bajo la comunicación de estas dos casas.


En seguida se convierte en una pista de tierra que se adentra en el valle en dirección nordeste. En la cabecera del mismo se encuentra nuestra cumbre, Lakarri, a veces envuelta en las nubes.


Seguimos por la pista y, cuando llegamos a una bifurcación tomamos la de la derecha (por la izquierda volveremos), dirigiéndonos hacia el despoblado de Amokain, cuyas ruinas asoman entre la niebla.


A nuestra derecha nos vigilan las peñas del Belogain.


A pesar del día tan nublado las vistas son bonitas.


Lo peor del recorrido es la cantidad de barro que tiene la pista. En algunas ocasiones es imposible andar por terreno seco y las botas van pesando cada vez más...
Al cabo de una media hora, y tras haber cruzado unos pilotes de cemento que nos indicaban la entrada en la finca de Amokain, llegamos a las ruinas del pueblo. Sólo quedan los restos de la ermita y de un caserón.


Según cuenta la tradición, aquí tuvo lugar el Martirio de Santa Felicia, tal como se representa en el "Misterio de Obanos".
"Del martirio de Santa Felicia y la penitencia de San Guillén" da cuerpo literario a una leyenda secular del siglo XIV sobre los hijos de los Duques de Aquitania. Cuenta, que tras recorrer el Camino de Santiago y sentir la vocación religiosa, la princesa Felicia decidió abandonar las comodidades de la corte y esconder su rango en el Señorío navarro de Amocáin (Valle de Egüés). Al llegar el resto de la comitiva a palacio y dar la noticia, su hermano Guillermo fue a buscarla a Amocáin. Se encontraron, Felicia se negó a seguirle, discutieron y el caballero la asesinó en un arrebato de ira. Pero enseguida se sintió dominado por unos terribles remordimientos, que le impulsaron a peregrinar también a él hasta Santiago de Compostela, en busca de absolución. La obtendría, pero le sería impuesta la penitencia de pasar el resto de su vida entregado a la oración, como ermitaño de alguna ermita. Y así lo hizo, eligiendo la hoy llamda de San Guillermo de Arnotegi, perteneciente a Obanos, donde consoló a los peregrinos del Camino de Santiago y socorrió a los pobres. Las reliquias de Santa Felicia se conservan en Labiano (valle de Aranguren), dentro del templo de San Pablo. Según la leyenda, aunque murió en Amocáin y allí fue enterrada, su sepultura floreció milagrosamente y un día su ataúd apareció en medio del campo. Se decidió entonces colocar los restos de la santa sobre una mula y sepultarlos en el lugar donde ésta se detuviese. El animal anduvo y anduvo, dete riéndose al fin, exhausto, en Labiano, en el lugar que hoy ocupa el santuario de Santa Felicia. Por su parte, las reliquias de San Guillermo se veneran en la ermita de Arnotegi.
En este punto podemos tomar un camino a la izquierda que nos acorta una gran curva de la pista y nos libra un poco del barro...


... aunque por poco tiempo.
Diez minutos después llegamos al Collado de Amokain (825 m.).


Desde aquí, por la derecha, podemos ir hasta Belogain siguiendo la cresta.


Hacia el este las vistas deben ser bonitas, aunque las nubes nos cubren gran parte de las cumbres. Por ahí veríamos las cimas de la Sierra de Labia, la Sierra de Osa, Montes de Areta y, en fin, el Pirineo.


En dirección contraria, al Oeste, divisamos las cumbres de Egulbati y Akerregui. Al principio habíamos pensado volver por allí haciendo una ruta circular, pero al llegar a Lakarri no vimos muy claro el camino para seguir. Debe ser mejor hacerlo en el otro sentido.


Seguimos nuestro camino y en seguida la pista se divide en dos. la de la derecha baja hacia el núcleo de Galdúroz. La de la izquierda continúa por la loma y es la que seguiremos nosotros.
Tras media hora más de camino llegamos a un claro donde nos cruzamos con una senda que sube por nuestra izquierda desde el fondo del valle del que venimos y continúa a nuestra derecha hacia Galdúroz. Por ella bajaremos a la vuelta para evitar algo el barro. Su entrada es evidente por un paso en la alambrada y un plástico en un árbol.


Un poco más alante se alza altiva la cima a la que vamos. Ya empieza a verse el vértice geodésico de la cumbre.


Finalmente, tras hora y media de camino desde Elía, llegamos al collado de la loma de Lakarri. En este punto el camino continúa bajando por bosques de hayas y de pinos hasta el Alto de Errea, desde donde se puede llegar al pueblo de Errea. Nosotros, para llegar a la cumbre, hemos de tomar a la izquierda por un sendero que discurre junto a la alambrada, señalizado con un cairn. Este tramo es el que empieza a ser más bonito.


Las vistas desde este collado hacia el este.


Tomamos por nuestra senda pasando junto a la Peña de la Moza hasta llegar a otro claro donde una escalerilla cruza la alambrada y desde donde podemos gozar de excelentes vistas hacia la Cuenca de Pamplona.



Cruzamos la escalerilla y seguimos.


Ya estamos al lado de la cumbre.



El camino se interna de pronto en un laberinto de bojes. Es un ambiente muy curioso.


Y por fin, tras hora y tres cuartos de marcha, salimos a la cumbre de Lakarri (1046 m.). Justo delante tenemos la Peña de Beltzunegi.



En el buzón había una hoja protegida en una fundita de plástico con una descripción de la ruta y de la fauna y flora local.


Las vistas hacia la Cuenca de Pamplona (Iruñerri, en vasco) y el resto de cimas de la Sierra de Lakarri son muy amplias, a pesar del día tan nublado.


Aquí he podido identificar algunos nombres de cimas y pueblos.


Hacia el oeste podemos apreciar parte del caserío de Ilúrdotz. Detrás el Aliseto o Elixato (921 m.) y más al fondo y algo a la izquierda supongo que es la cumbre del Ostiasco u Ortxikasko (978 m.).


Hacia el nordeste tenemos el caserío de Errea, con el Meascoiz (1014 m.) justo encima. Al fondo las cumbres nevadas que van del Adi hacia Roncesvalles.



Otras vistas del valle por el que hemos subido.



Mirando al sureste vemos la pista por la que hemos venido, la Peña de la Moza, y las lejanas cumbres de la Sierra de Labia y la Sierra de Osa entre las nubes bajas.



La Peña de la Moza.


Por detrás de la cumbre del Lertxundi contemplamos Pamplona perfectamente. Detrás, la Sierra del Perdón.


En fin, una expléndida atalaya, a pesar del mal tiempo...


Así pues, echamos una última mirada hacia Elía y nos disponemos a volver allí.


Atrás queda el vértice de Lakarri, al que tendremos que volver otro día con mejor tiempo...




Bajamos de nuevo al collado donde cogimos la pista primcipal de regreso, y al llegar al desvío con el otro camino del que hablé al principio, lo tomamos, para ahorrar un poco de barro.


Una miradita atrás al Lakarri...


... y al frente a Egulbati.


Tras un empinado descenso salimos a la pista general que recorre el fondo del valle desde Elía, ésta con nada de barro y en muy buen estado.


Por ella seguimos hasta Elía de nuevo, pasando otra vez delante de las peñas de Belogain.



Llegamos de nuevo junto al lavadero que hay a la orilla del río, ya en la plaza del pueblo muy cerca del coche. Unas tres horas de excursión con paradas y "barradas"...



Y esto ha sido todo. Aquí dejo el mapa de la ruta.

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