Los Alanos... ¡qué decir de ellos!
La Sierra de los Alanos es un curioso sinclinal que forma un valle suspendido que discurre en dirección este-oeste, misterioso y solitario. Elevado cientos de metros sobre las tierras que lo rodean y protegido por fuertes pendientes en sus cuatro costados, perece encontrarse fuera del tiempo. La parte baja del valle (la más occidental) es una inmensa pradera herbosa, mientras que la cabecera del valle parece estar descomponiéndose en un laberíntico karst. La zona de Peña Forca (en la cabecera del valle) es una cresta de laderas empinadas hacia el sur y vertiginosas paredes verticales hacia el norte. Pudimos gozar de un día estupendo y unas vistas alucinantes.
Pero... basta ya de tanto preámbulo y vayamos de lleno a la ruta.
Datos prácticos del recorrido:
Fecha: 23 de septiembre de 2009.
Cimas: Peña Forca (2390 m.).
Punto de Partida: Plana de Taxeras.
Otros accesos:
Tipo de ruta: Circular.
Desnivel aproximado acumulado: Algo más de 1000 m.
Tiempo aproximado sin paradas: 6 h. 45'
- - Del aparcamiento al Paso de Taxera: 1 h. 15'
- - Del Paso de Taxeras al desvío a Peña Forca: 45'
- - Del desvío a la loma cimera: 25'
- - De la loma cimera a la cumbre principa de Peña Forca: 1 h. 10'
- - De la cima principal de Peña Forca a la cima oriental: 15'
- - De la cima oriental de Peña Forca al Collado del Rincón: 25'
- - Del Collado del Rincón al Paso de Taxera: 1 h. 30'
- - Del Paso de Taxera al aparcamiento: 1 h.
Nuestro punto de partida fue la Plana de Taxeras (nombre que no pone en los mapas pero que utilizan los pastores de la zona, según leí en un reportaje), donde hay un aparcamiento para dejar el vehículo. Aquí se llega tras recorrer unos kilómetros por una pista de tierra en buen estado.
Ver Ascensiones y Excursiones en un mapa más grande
Aquí os dejo el mapa del recorrido sobre la cartografía topográfica.
Descripción del recorrido:
Desde Pamplona fuimos hacia allá por la carretera del Puerto de Coronas, desde donde pudimos gozar de esta bonita vista...
Después, según nos internábamos en el Valle de Belabarce los colores incipientes del otoño iban siendo cada vez más evidentes...
La Peña Ezkaurre asoma imponente, protegiendo la parte alta del Valle de Ansó.
Y por fin vemos nuestro destino de hoy: la sierra de los Alanos. Según avanzamos por la pista de tierra a la que me he referido más arriba podemos apreciar la imponente "mandíbula" que flanquea la sierra por el norte.
Aparcamos el coche y comenzamos a subir por una pista que va hacia unas granjas que hay al pie de la sierra. Esta subida se hace agradable, por bosquecillos de hayas...
Se puede subir por la pista aunque es recomendable tomar los numerosos atajos (marcados con hitos) que nos abrevian las vueltas y revueltas de la pista.
Pasamos una granja y seguimos subiendo.
Las vistas hacia abajo nos empiezan a mostrar zonas salpicadas de colores otoñales.
Tras unos 40 minutos de subida, a la altura de la segunda granja, retomamos la pista hasta llegar a la curva que vemos en la foto, de donde arranca el camino que lleva al interior de la sierra a través del paso del Achar de Alano, esa gigantesca brecha a la izquierda de la Punta del Achar (2075 m.), la cima del centro. El sendero sube en fuerte pendiente y va marcado con señales verdes y amarillas y con algunos hitos. No tiene pérdida.
La palabra "Achar", muy frecuente en la toponimia de los valles de la zona, parece derivar de la palabra "hacha" (según leí hace poco en una guía de topónimos del Valle de Hecho), haciendo referencia a las brechas que parecen haber sido formadas por grandes hachazos en la montaña.
Un rebaño de ovejas pace tranquilamente al pie de la punta del Achar y nos sirve para hacernos cargo de las dimensiones de este diente de roca gigante...
Vamos ganando altura y empiezan a asomar cumbres conocidas: Ori, Lakartxela, Txamantxoia...
Por fin llegamos al Achar de Alano, también conocido como Paso de Taxera, topónimo que parece derivarse del nombre latino del tejo (Taxus Baccata), abundante antiguamente en la zona. Taxera, pues, sería sinónimo de "Tejal" o "bosque de tejos".
Para hacernos idea de las dimensiones del paso, me he rodeado de un círculo, que si no apenas se me ve...
El paso no tiene complicación alguna. Se sube siguiendo las marcas. Al llegar a la pared rocosa del fondo se pasa por una brecha entre las rocas. El camino está señalizado y no reviste ninguna dificultad. Se pasa andando, no hace falta trepar. Eso sí, es empinado (sobre todo si miras hacia atrás...).
Por fin llegamos al valle suspendido del interior de la sierra. Hemos tardado más o menos hora y media, con paradas incluidas a tomar respiro y a hacer fotos.
Como he dicho antes, es una sensación extraña... como si el tiempo se hubiera detenido en este rincón herboso... Hacia delante tenemos amplias praderas. Hacia atrás, a través de la ventana del paso que acabamos de superar, se distinguen las cimas de Quimboa Alto y Quimboa Baxo, Chinebral de Gamueta, Mallo Gorreta...
Seguimos por el camino, que en seguida se divide en tres.
- Siguiendo recto atravesaríamos la sierra y bajaríamos hacia el Valle d'Espetal, que en Siresa se une al Valle de Hecho.
- Tirando a la derecha iríamos hacia el extremo occidental de la Sierra de Alano, cerrado por la impresionante mole de la Forca de Alano, también conocida por algunos como Espelunga.
- Por último, por el camino de la izquierda, que es el que tomamos, comenzamos a remontar el valle suspendido hacia su cabecera, que aparece al rato frente a nosotros.
Esta cabecera se cierra por dos grandes cimas, la de Peña Forca (2390 m.), a la derecha, nuestro objetivo; y la Punta del Rincón de Alano (2357 m.) a la izquierda.
Seguimos remontando el valle por este camino. Poco a poco va desapareciendo la hierba y empieza a haber cada vez más piedra. De hecho, el fondo del valle es un inmenso y caótico karst.
Tras unos 45 minutos de marcha llegamos a un punto en que los hitos se dividen. Es el sitio en que prácticamente desaparece ya la hierba. Hay que ir muy pendiente pues el lugar no es evidente y es fácil pasarse. Hemos de seguir los hitos que nos guían a la derecha. Bajamos unos metros hasta el fondo de la vaguada y comenzamos una empinada ascensión hacia la cresta cimera que nos llevará a Peña Forca. Los hitos que siguen de frente ascienden hasta el collado que hay entre Peña Forca y el Rincón de Alano. También se puede ir por allí (de hecho, por ahí volveremos...).
Pues eso, tras una corta pero intensa ascensión de unos 20 minutos (que a mi se me hicieron eternos...) llegamos a un pequeño collado que deja a la izquierda la Ralla de Forca (2131 m.). Por fin tenemos vista hacia el Valle d'Espetal.
Desde aquí se sigue por la cresta cimera, siempre subiendo por un terreno muy descompuesto siguiendo numerosos hitos, hacia Peña Forca. Aunque parte del camino, sobre todo al principio, discurrepor la vertiente norte de la cresta, luego hemos de pasar al otro lado pues ese otro se vuelve totalmente vertical.
La subida se hace algo durilla, pero las vistas la compensan con creces.
Por fin, tras 50 minutos de dura ascensión, salimos de nuevo a la arista que lleva a Peña Forca, cuyo vértice tenemos ya al alcance de la mano (en apariencia...). El entorno es expectacular.
A nuestros pies se extiende el valle suspendido de la Sierra de Alano.
Este tramo es el más delicado, pues la arista no es nada fácil de seguir. Hay numerosos cortados que la rompen en dirección norte-sur y que nos obligan a dar rodeos por la derecha, ladera, por otro lado, bastante empinada. También nos encontramos con varios resaltes de roca de pocos metros de altura que atraviesan transversalmente nuestro camino y que nos obligan a realizar algún que otro destrepe con sumo cuidado.
Por último, para acceder al vértice hemos de superar otro de estos resaltes... Toda la zona es caótica.
¡¡Cumbre!! Peña Forca (2390 m.). Hemos tardado 2 h. 15' desde el paso del Achar de Alano. Yo venía reventado, pues hace mucho que no hacía monte en serio, y por eso hemos ido más despacio. Supongo que se puede tardar un poco menos...
Buzón de la cima.
Al sur tenemos los valles de Hecho y Espetal.
Al noroeste toda la Sierra de Alano a nuestros pies.
Hacia el este no tenemos tan buenas vistas como esperábamos, así que vamos a acercarnos aese montículo de piedras que hay un poco más allá. Se trata de la segunda cima que visitaremos hoy y que, según el mapa, tiene un metro más de altura que Peña Forca. En algún mapa aparece como Achar de Forca, pero no sé si el nombre es muy correcto, ahora que sé que "Achar" se refiere más a la brecha que al pico, y parece que el nombre también se aplica al collado que separa esta cima de la Punta del Rincón de Alano. Lo llamaré cima oriental de Peña Forca, por darle algún nombre al referirme a ella.
Se baja desde el vértice hacia la izquierda y se continúa bajando hacia el collado que nos separa de la siguiente cima.
En 10 o 15 minutos escasos llegamos a la Cima Oriental de Peña Forca (2391 m.). A nuestra espalda queda el vértice de la cima principal.
Las vistas ahora son realmente expectaculares, pues tenemos 1200 m. más abajo el campamento de Ramiro el Monje y la Selva de Oza.
Algunas vistas desde la cima:
El Midi d'Ossau, protagonista de casi todas nuestras ascensiones. A su izquierda Le Lurien, a su derecha Balaitous y Frondiellas.
Frente a nosotros, impresionante, el Castillo de Acher. Éste es el que más llama nuestra atención. Es realmente expectacular...
Al norte tenemos las conocidas cumbres de Anie, Mesa de los TresReyes, Petrechema, Acherito...
Vamos, viejos conocidos.
Al sur tenemos el verde Valle de Hecho.
Enfrente, al este, destacan Agüerri, Bisaurín y el Puntal de Secús.
Al noroeste, a nuestros pies, tenemos los Alanos. Más allá de su límite occidental, asoma el Ezkaurre, a cuyo lado pasamos con el coche mientras veníamos.
También al norte podemos ver la cima de Chipeta Alto, donde estuvimos hace unos meses.
Aquí estamos los dos de siempre, contentos de poder contemplar estas vistas.
Realmente el Castillo de Acher me tiene enamorado... no me canso de poner fotos de él.
Comemos aquí gozando de la tranquilidad del entorno y de sus alucinantes vistas.
Después empezamos a ver por dónde podemos bajar al collado que nos separa del Rincón de Alano, llamado en algunos mapa Collado del Rincón y en otros Achar de Forca. En el mapa pone que se baja desde esta misma cima, pero la pendiente es vertiginosa. Hemos de bajar por este canchal de roca descompuesta, siguiendo siempre la divisoria.
Las vistas que tenemos en seguida de los cortados que cierran al norte la cumbre de Peña Forca son alucinantes.
También gozamos en seguida de una bonita vista del valle completo de la Sierra de Alano.
Como se puede apreciar, la bajada es empinadilla, pero se puede hacer sin mayor dificultad. Hay algunos hitos que marcan el mejor camino en este laberinto de roca suelta.
Casi en el collado dominamos todo el valle suspendido de los Alanos a nuestra izquierda. Al final las nubes (que en un principio nos habían asustado por si llovía... piedra mojada por aquí no interesa...) nos dejaron uns preciosas estampas por el juego de las luces y las sombras...
A nuestra derecha nos despedimos del Castillo de Acher y el resto de cumbres que quedan hacia ese lado.
Ahí delante tenemos ya el collado al que nos dirigimos. La idea original era haber subido también al Rincón de Alano, que desde aquí se alcanza en seguida, pero mi lamentable estado físico nos lo impide, pues ya me daban hasta tirones cada vez que intentaba subir una pendiente empinada. Este verano me ha hecho flaco favor estar tanto tiempo parado...
Ya en el Collado del Rincón o Achar de Forca (2248 m.) nos asomamos para ver cómo es la subida por el lado oriental. ¡Madre mía! ¡qué matada! De todos modos es practicable y mucha gente sube por aquí.
El Chipeta casi se esconde ya detrás de las paredes que forman el Rincón de Alano.
Una mirada atrás nos muestra la cresta por la que fuimos acercándonos a Peña Forca. Desde aquí parece pequeñita...
Echamos a andar siguiendo los numerosos hitos que marcan diversas rutas para descender el valle. Nosotros elegimos una que iba hacia nuestra derecha, evitando meterse en la parte central del valle, donde el karst es más caótico.
En seguida dejamos atrás el collado del que acabamos de partir.
Así, tras una hora de bajada por el laberinto de caliza, llegamos de nuevo al cruce en el que subimos al venir a la loma de Peña Forca. Dos hitos, como si fueran pilares de una puerta invisible, nos marcan la entrada a la zona más "humana" del valle, donde vuelve a aparecer de nuevo la hierba.
Seguimos el sendero por el que habíamos subido. La verdad es que ahora dan ganas de quedarse aquí un tiempo... Frente a nosotros emerge de nuevo la Punta del Achar.
Y aquí estamos de nuevo, en el Achar de Alano tras 1 hora y media de descenso desde el Collado del Rincón. Ahora toca bajar de nuevo por donde subimos. Parece que en nuestra ausencia han empinado la cuesta...
Según vamos bajando volvemos a ver las conocidas cimas del pirineo navarro. El Ori debía tener frío y se estaba echando una bufanda de nubes...
Y, ya en la pista y el camino de bajada, podemos gozar de algunas bonitas estampas vespertinas.
Nos despedimos de la zona sacando algunas tomas de los colores del incipiente otoño que, en esta zona, suele ser de una belleza incomparable.
Hasta la próxima!
Enlaces externos:
* Ascensión desde el Barranco del Espetal.
* Ascensión desde el Refugio Selva de Oza.
* Circular Peña Forca y Estriviellas desde Taxeras.
* Travesía Oza – Peña Forca - Zuriza.
* Ascensión invernal desde Oza.
* Ascensión invernal a Peña Forca desde Zuriza.
HOLA, BUENA,BUENA...ESTA LA TENGO PENDIENTE...
ResponderEliminarUNOS ABUELOS QUE ESTABAN EN LA GRANJA ME COMENTARON QUE SUBIAN SUS NIETOS CON 10 AÑOS...Y ME DIJE...YO TAMBIEN PODRE...JEJE
SALUT
JOAN
Buenas vistas...parecen paisajes lunares, es increible la grandeza de esos valles.
ResponderEliminarSaludos de un mañico exiliado en Navarra y de vuelta en su tierra, jeje
Preciosa panorámica!
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